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Prevención del suicidio en niños y adolescentes

Ayuda durante una crisis

Si usted o su hijo está experimentando una crisis de salud mental y no puede mantenerse a salvo, llame inmediatamente al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana.

La Línea para la prevención del suicidio está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana y es gratuita y confidencial. Llame al (800) 273-TALK (8255). En Español: (888) 628-9454.

El suicidio es la segunda causa de muerte entre las personas de 10 a 34 años de edad.

 

Missouri y Kansas tienen tasas de suicidio aún más altas que el promedio nacional. La buena noticia es que el suicidio se puede prevenir. La prevención comienza con la identificación de niños que están en riesgo.

La evaluación puede ayudar

Children’s Mercy está dedicado a la prevención del suicidio. En 2014, iniciamos un proceso de evaluación para pacientes de 12 años en adelante en el que se les pregunta si han tenido pensamientos o acciones suicidas. Si la evaluación da lugar a alguna inquietud, los trabajadores sociales de Children’s Mercy realizan evaluaciones e intervenciones adicionales, asociándose con las familias y poniéndolas en contacto con recursos de salud mental. Los trabajadores sociales también realizan seguimientos adicionales con los pacientes y las familias después de su visita. Continúe leyendo sobre el proceso de evaluación de Children’s Mercy.

Esté atento a las señales de advertencia

Es importante estar atento a las señales de advertencia, especialmente en los adolescentes, que pueden estar batallando con cambios físicos y emocionales. Según la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association), los siguientes comportamientos deberían ser motivo de inquietud:

  • Hablar o escribir a menudo sobre la muerte, morir o el suicidio
  • Hacer comentarios sobre sentirse desesperanzado, indefenso o inútil
  • Expresiones acerca de no tener una razón para vivir, no tener sentido de propósito en la vida, decir cosas como "Sería mejor si no estuviera aquí" o "Quiero irme".
  • Aumento del consumo indebido de alcohol o drogas
  • Retraimiento de los amigos, la familia y la comunidad
  • Comportamiento imprudente o actividades más riesgosas, aparentemente sin pensar
  • Cambios dramáticos de humor
  • Hablar acerca de sentirse atrapado o de ser una carga para los demás

Si observa alguno de estos comportamientos, hable con su hijo, busque ayuda y restrinja el acceso a los métodos que se utilizan comúnmente para autolesionarse o suicidarse. Si su hijo ya está siendo atendido por un profesional de la salud mental, asista a las citas e informe sobre sus preocupaciones.

Está bien hablar sobre ello

Es importante tener en cuenta que hablar con su hijo sobre el suicidio no provoca los pensamientos suicidas ni aumenta la probabilidad de que se produzca un comportamiento suicida. Hablar sobre el suicidio puede abrir la comunicación, otorgándole a su hijo permiso para compartir sus pensamientos y hacer preguntas sobre el suicidio, tanto en ese momento como en el futuro.

Hay muchas maneras de hablar con su hijo de forma efectiva sobre su salud mental y el suicidio. Considere los siguientes consejos:

  • Si su hijo saca a relucir el tema del suicidio, no lo rehúya. Hágale preguntas abiertas sobre sus sentimientos, pensamientos y creencias.
  • Intente responder sin juzgar para fomentar la comunicación abierta.
  • Manténgase tranquilo. Una reacción emocional fuerte puede ponerle fin a una conversación rápidamente.
  • Haga preguntas y repita lo que se dice. Sentirse escuchado puede ayudar a crear confianza y fomentar una comprensión más profunda.
  • Responda a las preguntas si puede. Si no sabe una respuesta, está bien decir: “Necesito pensar sobre eso”.
  • Reconozca que hablar sobre el suicidio es difícil. Elogie a su hijo por hablar sobre un tema difícil. Esto puede facilitar el retomar la conversación en el futuro.

Si usted y su hijo necesitan ayuda con esta conversación, pueden pedir ayuda a un profesional de la salud mental. Se puede encontrar ayuda adicional en estos recursos:

Children's Mercy habla con adolescentes sobre el suicidio 
healthychildren.org: Cómo comunicarse con y escuchar a su adolescente 
Coalición para la prevención del suicidio del condado de Johnson 
Sociedad para la prevención del suicidio de adolescentes: Hablar con su hijo sobre el suicidio

Nuestra hija era una tiradora y cazadora ávida. Tenía acceso a armas todo el tiempo. Tenía sus propias armas de fuego para cazar y para ir al campo de tiro. Mi error como padre fue que nunca pensé que ella las usaría para terminar con su vida. Sabiendo lo que sé ahora, las habría mantenido encerradas en una caja fuerte donde sólo pudiera acceder a ellas con mi permiso.

Padre cuya hija cometió suicidio

Aumentar la seguridad en el hogar

Los pensamientos y acciones suicidas suelen ser impulsivos y el acceso a armas de fuego, medicamentos u otros objetos potencialmente letales es un factor de riesgo de suicidio. Restringir o eliminar el acceso a los medios de suicidio da como resultado que el niño o el adolescente no pueda actuar inmediatamente ante un pensamiento impulsivo. Retrasar un acto impulsivo reduce la probabilidad de que se llegue a intentar el suicidio.

Armas de fuego

Las armas de fuego representan cerca de la mitad de las muertes por suicidio en nuestra área.

Aconsejamos guardar las armas de fuego fuera de la casa, de ser posible.

En el caso de armas de fuego almacenadas en el hogar, el enfoque más seguro es asegurarse de que las mismas se guarden bajo llave, descargadas, con las municiones guardadas por separado.

Hay candados de armas gratuitos para las familias en los mostradores de seguridad del campus Adele Hall de Children's Mercy, en Children's Mercy Hospital de Kansas y en Vibrant Health, Cordell D. Meeks, Jr. Clinic. Simplemente pídale a un oficial de seguridad que le proporcione un candado para armas y se le dará uno, sin preguntas.

Le animamos a que comparta esta información con todos los adultos de su hogar. Las discusiones y la planificación en torno al almacenamiento de armas de fuego pueden ser incómodas a veces, pero es una inversión que puede llevar a salvar vidas.

No estamos en contra de las armas, estamos en contra de que nuestros pacientes tengan acceso a ellas cuando se sientan desesperados.

Medicamentos

  • Cualquier tipo de medicamento puede causar daño si se usa de manera incorrecta o si es usado por la persona equivocada, incluidos los medicamentos que se pueden comprar sin receta. Algunas de las sobredosis más peligrosas que vemos incluyen medicamentos con receta, medicamentos para las alergias, analgésicos y otros medicamentos que se encuentran comúnmente en el hogar. Recomendamos mantener sólo una pequeña cantidad de medicamentos disponibles en un organizador de píldoras (en caso de que utilice uno) y guardar el resto en un lugar seguro y protegido, como un gabinete, un cajón o una caja con llave.
  • Deseche los medicamentos recetados sobrantes para reducir el riesgo de exposición accidental o de uso indebido. Hay un buzón de medicamentos en la Farmacia de pacientes externos en el campus Adele Hall de Children's Mercy disponible de 8:00 a. m. a 7:00 p. m. los 7 días de la semana.
  • Children's Mercy Hospital de Kansas tiene un buzón de medicamentos cerca de la farmacia, en el vestíbulo; está disponible de 9:00 a. m. a 5:30 p. m. de lunes a viernes. Conozca más sobre el almacenamiento y la eliminación segura de los medicamentos.
  • Muchos medicamentos son peligrosos cuando se combinan con el alcohol. Le animamos a que limite el acceso al alcohol en su hogar.
  • Comparta información sobre la seguridad de los medicamentos con todos los adultos de su hogar.

Otros objetos

  • Limitar el acceso a objetos afilados como cuchillos y hojas de afeitar es importante para aquellas personas que se autolesionan.
  • Es importante saber que la muerte por ahorcamiento se ha vuelto más común entre los jóvenes, por lo que es importante limitar el acceso a las cuerdas.

Supervisión

Parte de un plan fuerte de seguridad es asegurarnos de aumentar la supervisión de los jóvenes con riesgo de suicidio. Algunos padres hacen un “barrido de habitación” para comprobar si hay artículos que podrían ser usados para cometer suicidio. Si ve algo extraño o que no tiene sentido, no dude en preguntar al respecto.