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Las adolescentes y el período: ¿cuándo el dolor no es normal?

teenage girls lounging and playing on phone

Cuando se escucha la palabra “período”, la mayoría de las mujeres piensa en el período menstrual mensual. Muchas hemos crecido asociándolo con cólicos dolorosos y sangrado abundante; como algo que simplemente hay que soportar. ¡Pero esto no es así!

Existe un desconocimiento sobre lo que se considera normal y una aceptación generalizada de que todas las mujeres deben anticipar dolor y malestar durante su ciclo. En realidad, hay muchas formas de hacer que los períodos sean más tolerables, y eso comienza ayudando a nuestras hijas a comprender desde temprano qué deben esperar.

El período “normal”

En promedio, las niñas comienzan a menstruar alrededor de los 12 años. Los períodos suelen durar siete días o menos, y el ciclo normal varía entre 26 y 35 días. Durante los primeros dos años, puede haber mayor variabilidad en los días. Un flujo normal dura, por lo general, siete días o menos, con menos de cuatro días de sangrado abundante.

El tratamiento del período

El síntoma principal es el dolor justo antes y durante el ciclo menstrual. El dolor leve suele tratarse con analgésicos de venta libre, como ibuprofeno o naproxeno sódico, que se deben tomar en dosis frecuentes una vez que comienzan los cólicos, para controlar el dolor. (Tomar una sola pastilla de Advil no ayuda. El dolor reaparecerá. Los analgésicos se deben tomar con regularidad).

Además, colocar una almohadilla térmica sobre el abdomen o la parte baja de la espalda puede ayudar a aliviar el dolor. En algunas niñas, la actividad física también puede reducir el dolor, por lo que prestarle atención al cuerpo y modificar las actividades puede marcar una diferencia. Si el dolor es más intenso, un ginecólogo puede recomendar una terapia hormonal.

Períodos anormales

El dolor y el sangrado extremos pueden ser signos de enfermedades u otros problemas reproductivos, y se deben tratar antes de que aparezcan los síntomas.

La endometriosis ocurre cuando el revestimiento del útero crece en otras áreas, como las trompas de Falopio, los ovarios o la pelvis, lo que provoca ciclos menstruales dolorosos e irregulares. Las niñas con endometriosis requieren atención médica continua, al menos hasta la edad fértil. Cuanto antes reciba atención la paciente, mayores serán las probabilidades de prevenir síntomas de dolor pélvico a largo plazo.

Los trastornos hemorrágicos también pueden ser un problema. Si una niña tiene un sangrado muy abundante durante la noche, mancha la ropa, necesita usar doble protección y aun así mancha las prendas, o se debe cambiar la toalla sanitaria cada cuatro horas, necesita una evaluación de detección de un trastorno hemorrágico. Otro signo de un trastorno hemorrágico puede ser si la adolescente también tiene sangrado nasal o sangra al realizarle procedimientos dentales.

Cuándo consultar a un ginecólogo

Se debe consultar a un ginecólogo ante cualquier preocupación relacionada con el dolor o el sangrado. La consulta no es invasiva. Por lo general, se realiza un examen físico y, en algunos casos, estudios por imágenes; rara vez es necesario un examen genital interno para establecer un diagnóstico.

Un ginecólogo puede ayudar a determinar si el período es normal, proporcionar alivio para los períodos dolorosos y establecer por qué los períodos son muy frecuentes o muy espaciados. El objetivo es mejorar la calidad de vida de las niñas con problemas menstruales habituales y detectar trastornos más complejos para prevenir que se vuelvan sintomáticos y crónicos en el futuro.

También existen varias aplicaciones gratuitas que pueden ayudar a las niñas a llevar un registro de sus períodos, lo que les permite compartir fácilmente con su médico la frecuencia, la cantidad de sangrado y los síntomas. Entre las aplicaciones que recomiendo, y que son gratuitas, se encuentran Period Tracker y Clue Period & Cycle Tracker.

Obtenga más información sobre el programa de Ginecología pediátrica y para adolescentes de Children’s Mercy.

Obtenga más información sobre las 21 razones para consultar a un ginecólogo antes de los 21 años.

 

Autores colaboradores

Personal de ginecología

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