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Alergia a la penicilina: lo que los padres deben saber
Seamos realistas: los chupetes pueden ser de gran ayuda, especialmente en los primeros meses. Ayudan a los bebés a calmarse, a sentirse seguros y, en ocasiones, a detener una crisis antes de que comience. Sin embargo, a medida que su hijo crece, es posible que se pregunte cuándo es el momento de que deje el chupete. Además, ¿cómo hacerlo sin provocar llantos?
A continuación, presentamos una guía sencilla para acompañarlo en este proceso.
Por qué a los bebés les encantan los chupetes
Los bebés tienen una gran necesidad de succionar, incluso cuando no tienen hambre. Los chupetes ayudan a satisfacer esa necesidad. Asimismo, son excelentes para calmar a los bebés durante las consultas al médico o para ayudar a los bebés prematuros a aprender a succionar. Algunos estudios incluso muestran que el uso seguro del chupete durante el sueño puede reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita infantil (Sudden Infant Death Syndrome, SIDS).
Por lo tanto, sí, los chupetes son útiles. Pero no están pensados para usarlos de forma permanente.
Cuándo comenzar a retirarlo
La mayoría de los médicos recomienda comenzar a retirar el chupete entre los 6 y los 12 meses. Después de esa edad, su uso puede aumentar el riesgo de infecciones de oído y causar problemas con el desarrollo de la boca. La Academia Americana de Pediatría recomienda suspender su uso hacia los 12 meses, mientras que la Academia Americana de Odontología Pediátrica sugiere hacerlo antes de los 18 meses, y a más tardar a los 3 años.
Por lo general, se recomienda que deje el biberón alrededor de los 12 meses, y puede ser útil retirar el chupete al mismo tiempo que el biberón.
Qué ocurre si espera demasiado
El uso excesivo del chupete después de los 18 meses puede afectar el desarrollo de los dientes y de la boca de su hijo. Además, puede causar problemas, como una mordida abierta o cruzada. También puede hacer que sea más difícil para su hijo masticar los alimentos o hablar con claridad.
Sin embargo, no se preocupe demasiado. Hablar, cantar y leer con su hijo le ayuda a desarrollar el habla mucho más que el simple hecho de dejar el chupete.
Señales de que es momento de dejar el chupete
Preste atención a lo siguiente:
- Dificultad para hablar o balbucear
- Problemas para morder o masticar los alimentos
- Dientes desalineados
Si observa estas señales, tal vez sea momento de decirle adiós al chupete.
Formas sencillas de dejar el chupete
A continuación, se proporcionan algunos consejos que pueden ayudar a su hijo a dejar el chupete:
Si se trata de un bebé:
- Retire el chupete cuando esté tranquilo.
- Utilice juguetes o sonajeros en su lugar.
- Intente establecer una rutina para la hora de dormir con un peluche.
Si se trata de un niño pequeño:
- Elija un día para dejarlo y hable con su hijo al respecto.
- Intercambie el chupete por un juguete o permita que el “hada del chupete” se lo lleve.
- Limite el uso del chupete a ciertos momentos o lugares.
- Felicite a su hijo cuando pueda estar sin usarlo.
Cómo ayudar a su hijo a sentirse seguro
Este cambio puede ser difícil. Bríndele abrazos, peluches y palabras afectuosas. Hágale saber que está orgulloso de él. Celebre los pequeños logros y recuérdele cuánto está creciendo.
Mitos comunes
Aclaremos un par de mitos comunes:
- Mito:los chupetes hacen que los bebés se sientan demasiado cansados para comer.
Verdad: ayudan a los bebés a calmarse para que puedan comer mejor.
- Mito:los chupetes confunden a los bebés que usan biberón.
Verdad: lo importante es la velocidad en que sale la leche, más que la forma de la tetina.
- Mito: succionarse el dedo es mejor que usar el chupete.
Verdad: puede retirarle el chupete, pero siempre tendrá disponible el pulgar. Además, succionarse el dedo también puede causar problemas en la boca si se prolonga en el tiempo.
Dejar de usar el chupete no tiene por qué ser aterrador. Con amor, paciencia y algunos trucos, puede ayudar a su hijo a superarlo. Cada niño es diferente, así que confíe en usted mismo y pida ayuda si la necesita.
Autores colaboradores:
- Tessa M Rabe, CCC-SLP, MS Patóloga del habla