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Qué deben saber los padres sobre el sangrado nasal

Un niño pequeño con un pañuelo en la nariz

Nadie disfruta un sangrado nasal, ni los niños ni los padres. Puede ser alarmante, incómodo y molesto cuando preferiría estar haciendo cualquier otra cosa. Aun así, es muy común: 3 de cada 4 niños tendrán al menos un episodio de sangrado nasal durante la infancia. Afortunadamente, en la mayoría de los casos existen métodos comprobados que permiten tratarlo en casa. A continuación, aprenderá por qué ocurre el sangrado nasal en los niños, qué puede hacer para prevenirlo y cuándo debe buscar atención médica. 

¿Qué causa el sangrado nasal? 

La mayoría de los episodios de sangrado nasal se deben a factores ambientales, enfermedades o ciertos hábitos. Entre los más comunes en los niños se encuentran los siguientes: 

  • Aire seco, tanto en interiores como al aire libre, especialmente en climas secos o en lugares con calefacción que reseca el ambiente 
  • Resfriados y virus de las vías respiratorias altas 
  • Alergias 
  • Medicamentos que resecan la nariz 
  • Sonarse la nariz con frecuencia 
  • Hurgarse o rascarse dentro de la nariz 

Uno o varios de estos factores pueden provocar sangrado nasal.  

Cómo prevenir el sangrado nasal 

La mejor manera de manejar el sangrado nasal es prevenirlo o, al menos, reducir la posibilidad de que ocurra.  

  • Si el aire de la casa está seco o su hijo presenta síntomas de sinusitis, use un humidificador de niebla fría en su habitación mientras duerme. Mantenga el filtro limpio. 
  • Mantenga la nariz de su hijo limpia y sin irritaciones. Mantenga sus uñas cortas y fomente el lavado de manos frecuente. En niños pequeños, hurgarse la nariz es inevitable.   
  • Aplique un lubricante dentro de la nariz si las fosas nasales están secas o irritadas. Los geles y aerosoles salinos disponibles sin receta se pueden usar hasta dos veces al día para aliviar molestias. 
  • Evite que su hijo se quite las costras que se formen dentro de la nariz. 

Cómo actuar ante el sangrado nasal 

En ocasiones, el sangrado nasal es inevitable. Lo más importante es mantener la calma y ayudar a su hijo a detener el sangrado siguiendo algunos pasos sencillos: 

  1. Incline ligeramente la cabeza de su hijo hacia adelante. 
  2. Con un pañuelo limpio o una tela, presione la parte carnosa de las fosas nasales durante 10 a 15 minutos, con presión firme, pero suave. Para un niño pequeño, este tiempo puede parecer largo; distraerlo con un libro o un dispositivo puede ayudar a que permanezca quieto. 
  3. Si el sangrado continúa después de los primeros 10 a 15 minutos, aplique presión otros 5 a 10 minutos. Si no se detiene, busque atención médica.   

Cuándo buscar atención médica debido al sangrado nasal* 

  • En niños menores de 2 años, cualquier sangrado nasal requiere atención médica. Es poco frecuente a esa edad, por lo que es mejor ser precavido y consultar con un profesional de atención médica. 
  • En niños mayores de 2 años, si aplicó presión firme en las fosas nasales durante 20 a 30 minutos y el sangrado no se detuvo, consulte con el médico de atención primaria de su hijo, un centro de atención de urgencia o vaya a la sala de emergencias. 
  • En adolescentes varones con sangrado por una sola fosa nasal, el médico puede revisar si existe una afección propia de esta edad: un tumor benigno que crece en la nariz. 
  • Si su hijo tiene episodios de sangrado frecuentes, junto con moretones que se forman con facilidad o cortes que tardan en dejar de sangrar, conviene consultar con su médico. 

* En casos poco comunes, cuando el sangrado es frecuente y molesto y el niño tiene edad suficiente para tolerarlo, un otorrinolaringólogo puede cauterizar los vasos nasales para reducir o prevenir el sangrado. 

Con estas pautas y recomendaciones, esperamos que se sienta más preparado para manejar el sangrado nasal en los niños. Con un poco de práctica, podrá actuar con confianza, incluso en situaciones incómodas o inesperadas.  


Pediatric Otolaryngology/ENT